En la actualidad se pone en duda el uso de las sujeciones sobre todo a nivel ético. Tanto los pacientes como los profesionales y los familiares hacen lectura de estas prácticas desde la vertiente de la ética profesional. Es fundamental que se garanticen los derechos de la persona en todo momento, cuanto más en aquellos en los cuales el usuario se halla desvalido e indefenso para defender su propia dignidad. Son tiempos de cambio que fructifican con la publicación de numerosas guías y protocolos que intentan regularizar el uso de contenciones.
Por lo que comienzan a aparecer nuevas fórmulas asistenciales centradas en el paciente que desplazan el uso de las sujeciones y el mito de "sujetamos para proteger" por el de "protegemos para no sujetar".
